17 septiembre, 2013

Cuando el corazón estuvo a punto de detenerse

Deséenme suerte, familiares y amigos, que en vuelo regular pronto pisaré el cielo de Madrid. Poco sé de recién casadas, pero hago alarde de aquellas viajeras que bien me enseñaron a besar. Ya sabés del corazón, del puñado de sueños, y de miedos... ni hablar, que se mezclan con la lluvia, la misma que mojó mis zapatos la última tarde en la ciudad.

Y si algo debo decir del mundo que abandono y que me espera, gritaría ¡Cambalache! Exigiendo que nos empeñemos en reinventarlo, en deshacer los espejismos, en vivir y crear la vida que deseamos. Me voy, no por mucho tiempo, y sin embargo es la vida entera, arrastro conmigo la memoria, algunos “ojalá que volvamos a vernos”, las risas y los cantos de aquellos que han luchado conmigo y que a pesar de los fracasos, me han vuelto a escuchar. Gracias por atreverse a soñar conmigo. Nos vemos pronto.


Crecer recordando aquel verso de Machado: Hoy es siempre todavía, toda la vida es ahora. Y ahora es el momento de cumplir todas las promesas que nos hicimos. Porque ayer no lo hicimos. Porque mañana es tarde. Ahora.
-Ismael Serrano-

Mientras tanto pienso y descanso... aquellos días de adolescencia: "brindemos que hoy es siempre todavía, que nunca me gustaron las despedidas".

2 comentarios:

  1. ..."Y si algo debo decir del mundo que abandono y que me espera, gritaría ¡Cambalache! " me gustó, un grito demandante, un aqui estoy.
    De la travesía al gozo, y del gozo a soñar de nuevo.

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    Respuestas
    1. Inspirado en Cambalache de Enrique Santos Discépolo. Ya otros han pegado el grito al cielo antes que nosotros. Yo solo comparto la alegría y la indignación. Disfrútela aquí: http://www.poesiasemanal.com/poesiasemanal/discepolo.html

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