26 noviembre, 2013

Regalo abrazos

Un día como hoy parecía no tener nada especial. Me levanté por la mañana, a la hora justa para no llegar tarde a mis clases del medio día. Me preparé el desayuno y me entretuve viendo el noticiero, alternando con Los Serrano cuando anunciaban los siguientes 6 minutos de publicidad. De repente tuve que correr, se hacía tarde para tomar el bus. Tomé una ducha, mi computadora y mi cámara, pues para hoy había planeado hacer algunas fotos en la facultad, un par nada más. En la prueba de hoy -algo así como un examen-, ni mal ni bien, y como yo quería "bien", la vuelta a casa fue un poco callada y seria. Me puse a pensar en otras tantas cosas más, que poco tenían que ver con el asunto, hasta al punto que le escribí a un amigo: "últimamente me siento algo perdido". Como ven, hasta ese momento, nada especial.


Seguí mi camino y pensaba sobre la cuestión de adaptarse y acostumbrarse a un nuevo lugar. Las calles son aquí cada vez más sucias, la crisis es cada día más fuerte, hay más mendigos o gente sin trabajo allí afuera pidiéndote alguna monedita, y yo que pensaba que aquí, esas cosas no pasaban. La ciudad se hace cada vez más pequeña, cada vez más propia, cada vez más imprescindible. El mercado ya había cerrado cuando pasé, pero una mujer no perdió oportunidad para pedirme una dirección y yo sin titubear le contesté y le ayudé. La verdad es que la ciudad sigue estando igual, igual de limpia o sucia, igual de pobre o rica, igual de guapa o regular, es la misma ciudad, cuestión de percepción nada más. El negro con la guitarra a un lado del Museo Carmen Thyssen me da la bienvenida cada día entre semana, un acorde por cada paso, una sonrisa por cada moneda. Y así pasan los días, normalmente especiales, sí, pero hoy, parecía no tener nada especial.


2013-11-26 15.50

"¡Abrazos gratis! ¡Regalo abrazos!"  Decían los carteles de los niños a la salida de la calle Larios y no hubo nadie que saliera o entrara de esa calle sin haber convertido su día en un día especial. Pero mi historia es distinta, mi día empezó a ser especial algunos minutos antes. Justo fue en ese momento en que decidí no tomar la ruta hacía mi casa desde la Alameda Principal, caminando por Calle Nueva, la calle paralela a calle Larios, que también está llena de comercios y artistas callejeros, pasar a un lado del museo, escuchar los dos o tres acordes del guitarrista que me corresponden por los dos o tres segundos que tardo en pasar frente a él, y así llegar hasta mi calle. Más bien, por romper con ese terrible fenómeno que estaba convirtiendo mi día en una rutina, decidí tomar la ruta por la paralela, ya saben de qué les hablo.


2013-11-26 15.42

"¡Abrazos gratis! ¡Regalo abrazos!" Insistían los carteles de los niños. Yo que aún no me percataba sobre lo que sucedía, vi apenas de reojo o una mujer que abrazaba a un niño y luego simplemente se marchaba, situación que me pareció extraña en ese momento. Para encontrar una respuesta, le seguí el rastro con la mirada al niño que corría emocionado hasta donde estaban los demás, con la sorpresa que los demás ya estaban sobre mí regalándome no uno, ni dos, ni tres, sino cientos de abrazos porque aunque eran muchos pero no demasiados, repetían a cada momento y más cuando se enteraban que otro niño o niña ya me había regalado más abrazos. De repente y sin darme cuenta estaba ahí, en el centro de aquel huracán de niños corriendo de lado a lado, sonriendo, ofreciendo sus abrazos, algunas niñas tímidas regalaban un par de besitos en cada mejilla y corrían a contarle a sus otras amigas. Los otros adultos pasaban al lado y no podían evitar su risa al ver como me atacaban aquellos pequeños y como yo reía casi sin poder decir ninguna palabra. Mí día, entonces, se convirtió en uno de los días más especiales desde que llegué a esta ciudad.

2013-11-26 15.43

Málaga se prepara para recibir la navidad, con el frío solo faltan las luces y los cantos de noche en algún lugar cerca del puerto o en algún teatro de la ciudad. Yo mientras tanto me vine a casa, este día, además de cientos de abrazos, me regaló una gran historia para recordar, para escribir y para compartir.

2013-11-26 15.48

Les deseo un día también muy especial.


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